SIMONE FAGNONI
Memento Audere Semper (Recuerda atreverte siempre)
28/02/1984
Milano, Lombardia
Italiana
Me llamo Simone Fagnoni, nací y crecí entre cemento y asfalto, en la periferia milanesa de Niguarda, donde viví hasta 2004.
Por suerte, mis abuelos tenían una casa de veraneo en la provincia de Lecco, entre la mítica Grigna y el monte Resegone; los fines de semana o los veranos enteros los pasaba allí, con el abuelo Attilio y la abuela Mariuccia. El abuelo era bergamasco de nacimiento y Alpino de la Julia, uno de los pocos afortunados que regresó vivo de Rusia gracias a su fuerte espíritu de lucha e instinto de supervivencia. Me enseñó mucho sin hablar demasiado; cada mañana me despertaba temprano para llevarme a las montañas y siempre volvíamos rigurosamente a las 12:00, porque mi abuela Mariuccia servía el almuerzo a esa hora, puntual como un reloj suizo.
Doy gracias a Dios de que en los años 80 aún no existieran los móviles ni otras distracciones electrónicas para los niños. A partir de ahí, la montaña y sus deportes sobre nieve, hielo y tierra han formado siempre parte de mi vida.
El cambio llegó en 2006, cuando conocí a mi mujer Jessica, que vivía entre las colinas de Módena, y fue un flechazo. Juntos compramos casa en 2009 dentro del Parco dei Sassi di Roccamalatina (MO), donde nos mudamos definitivamente en 2010. A partir de ahí mi vida se reinició, me reconecté con la naturaleza como me ocurría de niño con mis abuelos. Aprendí a trabajar la tierra para luego cultivar los productos del huerto, a cuidar el jardín y los árboles, a ver de cerca en mi propio campo animales del bosque que hasta entonces solo había visto en la televisión o en los libros.
Para muchos, 2020 fue un año para olvidar: entre la Covid19 y el confinamiento, muchas personas perdieron la vida y otras tantas cayeron en depresión por distintos motivos. Para mí, en cambio, fue el año del segundo renacimiento… un año maravilloso en el que, tras haber tenido graves problemas de salud a finales de 2019, me di cuenta de lo breve que podría haber sido mi vida. Tomé entonces la decisión de no malgastar más mi tiempo y de vivir mi vida intensamente, sin mirar atrás ni tener el remordimiento de lo que podría haber hecho, sino siguiendo mis pasiones una a una. La montaña, el alpinismo y la escalada deportiva me enseñaron a no rendirme nunca, ¡y así aquí estoy! Me he convertido en Guía Ambiental y de Senderismo autorizado por la Región de Emilia Romaña y estoy deseando transmitiros mi amor por la naturaleza que nos rodea.
El equipo esencial de SIMONE